Estrategias de sustentabilidad para el escenario socio-cultural
Sociedad es un término que describe a un grupo de individuos marcados por una cultura en común, un cierto folclore y criterios compartidos que condicionan sus costumbres y estilo de vida y que se relacionan entre sí en el marco de una comunidad. Aunque las sociedades más desarrolladas son las humanas (de cuyo estudio se encargan las ciencias sociales como la sociología y la antropología), también existen las sociedades animales (abordadas desde la socio biología o la etología social).
Las sociedades de carácter humano están constituidas por poblaciones donde los habitantes y su entorno se interrelacionan en un contexto común que les otorga una identidad y sentido de pertenencia. El concepto también implica que el grupo comparte lazos ideológicos, económicos y políticos. Al momento de analizar una sociedad, se tienen en cuenta aspectos como su nivel de desarrollo, los logros tecnológicos alcanzados y la calidad de vida.
Los expertos en el análisis de las sociedades establecen una serie de señas de identidad o de características que exponen que son imprescindibles que se cumplan para que las reuniones o asociaciones de grupos se consideren sociedades como tal. Así, entre otras cosas, requieren tener una ubicación en una zona geográfica común, estar constituidos a su vez en diversos grupos cada uno con su propia función social, deben tener una cultura común, pueden considerarse una población en su totalidad.
El sistema económico pretende una óptima gestión de los recursos y el sistema político aporta los criterios que permiten a la opinión pública, pronunciarse sobre la eventual dirección que debe emprender la evolución de la sociedad. Aspectos relacionados con la moral pública o con las relaciones interpersonales acaban siendo el resultado de la evolución de las experiencias más personales, aunque también haya interacción con la evolución global.
Como quiera que la organización de la sociedad liberal tuviera que superar la organización social basada en la unidad cultural, anunció su alternativa política a partir de la libertad individual de cada uno de los ciudadanos. Ese fue el resumen de sus principios:
- La diversidad cultural fue un reconocimiento a la permanencia de culturas y creencias en la sociedad, diversidad que daba lugar a valoraciones muy diversas, más allá de las indicadas en la ilustración.
- La igualdad ante la ley ha acabado legitimando los derechos civiles y la libertad de oportunidades; La unidad civil de cada sociedad, expresan la diferenciación sustantiva respecto a otras sociedades organizadas.
- La pluralidad política es el medio a través del que pueden expresarse las distintas alternativas ante los retos de cada sociedad. Su desarrollo ha servido para potenciar y difundir la democracia.
Tales principios siguen siendo la base de cualquier sociedad democrática, reconocidos en la mayoría de los países y complementados por los tradicionales valores (libertad, igualdad y solidaridad) que tenían que dar contenido a las aspiraciones de los ciudadanos, poco convencidos de que fuera mejor sociedad, aquella que dependiera de las "codicia" humana.
FORMAS DE ORGANIZACIÓN SOCIAL
Marx destacó que, a diferencia de todas las anteriores sociedades de la historia de Occidente con múltiples grupos de clases antagónicas, en la moderna sociedad capitalista la repartición desigual del capital se simplifica en la formación de dos grandes clases caracterizadas por esta "distribución": el proletariado y la burguesía. Esta última por su función social originaria dispondría del capital físicamente, esto es: económicamente, y por ende de los medios de producción. Le sería propio a esta clase el modo de producción denominado capitalismo y su apoyo teórico, el liberalismo, comprendido como su epifenómeno ideológico.
Weber distingue entre clases sociales, grupos de estatus y partidos políticos, estratos distintos que corresponden respectivamente a los órdenes económico, social y político.
- Las clases sociales se definen por la relación económicamente determinable entre sus miembros y el mercado. Éstas son sólo una de las formas de la estratificación social, atendiendo a las condiciones de vida material, y no constituyen un grupo consciente de su propia unidad más allá de ciertas condiciones sin necesaria comunidad de intereses.
- Los grupos de estatus se distinguen por su modo de consumo y por sus prácticas sociales diferenciadas que dependen a la vez de elementos objetivos (los que después Pierre Bourdieu llamaría capital social) y de otros puramente subjetivos como la reputación (el honor, el prestigio, etc.)
- Los partidos políticos pueden acceder al poder estatal y alterar con mandatos concretos las reglas abstractas de la sociedad, utilizando su influencia para obtener beneficios ideales o materiales para sus miembros, los cuales unifican en forma institucional intereses y estatus sociales comunes preexistentes al Estado o generados desde él.
El Desarrollo Humano podría definirse también como una forma de medir la calidad de vida del ser humano en el medio en que se desenvuelve, y una variable fundamental para la calificación de un país o región. En un sentido genérico el desarrollo humano es la adquisición de parte de los individuos, comunidades e instituciones, de la capacidad de participar efectivamente en la construcción de una civilización mundial que es próspera tanto en un sentido material como espiritualmente.
El ser humano se encuentra en un constante cambio, no sólo en lo referido a los avances tecnológicos de lo cual estamos al tanto, sino también en todo lo que se refiere al desarrollo de individuo en sí mismo como persona. Es por ello que el concepto de desarrollo humano se ha ido alejando progresivamente de la esfera de la economía para incorporar otros aspectos igualmente relevantes para la vida, como la cultura, que también fue redefiniendo su papel frente al desarrollo.